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PyMExpertINTELIGENCIA OPERATIVA

Construcción y reformas

Inteligencia artificial para empresas de construcción en Madrid

Presupuestos que salen en horas, no en días. Costes de obra que ves en la semana tres, cuando aún puedes negociar, y no cuando ya está entregada.

El día a día

Lo que te está costando dinero sin que lo veas

  • Los presupuestos tardan días

    Mediciones a mano, precios en otro Excel, y cuando lo mandas el cliente ya tiene otro encima de la mesa.

  • No sabes si la obra va bien hasta que termina

    Los costes reales aparecen cuando ya no puedes corregir nada.

  • Los partes llegan por WhatsApp

    Horas, materiales y fotos en un chat que nadie pasa a ningún sitio.

  • Los albaranes se acumulan

    Y no cuadran con lo que habías presupuestado.

  • Las facturas de subcontratas

    Llegan sin que nadie compruebe si coinciden con lo pactado.

  • Presupuestos que nadie persigue

    Ni sabes cuántos has ganado ni por qué perdiste los otros.

El giro

No te faltan programas. Falta que la obra y la oficina se hablen.

Las mediciones en un Excel, los partes y las fotos por WhatsApp, los albaranes en papel en la furgoneta, las facturas de las subcontratas y el programa de presupuestos aparte. Cada pieza funciona; juntas, no.

Nosotros unimos esas piezas para que lo que pasa en el tajo llegue a la oficina de obra, y de ahí a tu cuenta de resultados, sin que nadie lo vuelva a teclear.

Qué resolvemos

Por dónde se suele empezar

Presupuestos de obra

De tres días a unas horas. Describes la obra, el sistema saca la medición y aplica tus precios y tus márgenes, y sale el presupuesto con tu formato listo para que lo revises y lo firmes. Nunca se envía solo.

Control de costes de obra

Cada parte, albarán y factura aterriza en la obra a la que pertenece. Ves presupuestado contra real mientras la obra está viva: en la semana 3 todavía puedes negociar; en la 12, solo lamentarte.

No te cambiamos la forma de trabajar ni te obligamos a otro programa. Trabajamos con lo que ya usas.

Experiencia en el sector

Empecé en obra en 1987

Taller de maquinaria pesada en Dragados. En 2003 monté mi propia empresa de rehabilitación integral: viviendas, comunidades y locales, 15 empleados y subcontratas. Superamos el millón de euros y en 2007 me arruiné. Hoy he vuelto al sector con un proyecto nuevo, ya con cinco autónomos asociados, donde la inteligencia artificial ordena la administración.

Sé lo que es firmar un presupuesto con el margen justo y descubrir a mitad de obra que se ha comido solo.

Luis Manuel Vázquez, fundador de PyMExpert

Lo que cuesta de verdad un presupuesto que tarda tres días

Casi nadie cuenta las horas de presupuestar porque no se facturan a nadie. Pero se pagan igual. Si quien los prepara cobra 2.400 € al mes, su coste real para la empresa ronda los 3.100 € con seguridad social, y su hora sale por unos 19 €. Seis horas semanales dedicadas a mediciones, precios y formato son unos 5.900 € al año en algo que no produce.

Eso es solo la parte que se ve. La cara es la otra: los presupuestos que llegan tarde. En reforma de vivienda el cliente pide tres o cuatro ofertas y suele contratar entre las dos primeras que recibe con la confianza suficiente. Llegar el jueves cuando el otro llegó el lunes no significa competir peor de precio, significa no competir.

En contabilidad esas horas tienen nombre: subactividad. Horas pagadas que no generan ingreso. Es una partida que tu gestoría entiende perfectamente y que casi ninguna constructora pequeña mide.

Cómo se automatiza un presupuesto de obra, en concreto

No es magia ni un programa nuevo que haya que aprender. Es ordenar en un sitio lo que ya tienes disperso, y que el sistema lo combine cuando tú se lo pides.

  • Se recogen tus precios reales: partidas, materiales, rendimientos y los márgenes que aplicas según el tipo de obra y de cliente. No precios de base de datos genérica: los tuyos.
  • Se recogen tus presupuestos anteriores. Ahí está tu forma de trabajar: qué agrupas, qué desglosas, qué das por incluido y qué dejas fuera.
  • Describes la obra como se la contarías a un compañero, con las medidas y las fotos que ya tomas en la visita.
  • El sistema propone las partidas, las cantidades y el precio, y monta el documento con tu formato de siempre.
  • Tú lo revisas, lo corriges donde haga falta y lo firmas. Se envía cuando tú lo dices, nunca solo.

Por qué la obra se come el margen sin que te enteres

Una obra no pierde dinero de golpe: lo pierde en goteo. Media jornada extra de un oficial que nadie anotó, material que se pidió dos veces, una partida que el cliente dio por incluida, una subcontrata que factura una unidad más de la pactada. Cada cosa es pequeña; juntas se llevan el margen.

El problema no es que no exista el dato, es que llega tarde. Los partes están en el WhatsApp del encargado, los albaranes en una carpeta y las facturas de subcontrata las ve la gestoría al mes siguiente. Cuando alguien suma, la obra ya se ha entregado.

Conectar esas tres fuentes a la obra que corresponde cambia el momento en que te enteras. Y ese momento lo es todo: en la semana tres puedes renegociar con el cliente, ajustar el equipo o cambiar un material. En la semana doce solo puedes apuntarlo para la próxima.

Qué NO merece la pena automatizar en una constructora

Esta parte suele sorprender, pero es la que más dinero ahorra. Hay cosas que en una empresa de obra no compensa tocar, y decirlo es parte del trabajo:

  • La visita a la obra. Ver el estado real de una vivienda antes de presupuestar no lo sustituye ninguna herramienta, y quien te diga lo contrario no ha pisado una obra.
  • La relación con el cliente en reforma de vivienda particular. Ahí se vende con confianza y presencia, no con automatismos.
  • El criterio técnico de qué solución constructiva aplicar. El sistema propone precios y cantidades; decidir cómo se ejecuta sigue siendo tuyo.
  • Cambiar de programa de gestión si el que tienes funciona. Se conecta el que ya usas: migrar cuesta dinero, tiempo y cabreos, y casi nunca compensa.
  • Procesos que haces tres veces al año. Automatizar lo que apenas se repite cuesta más de lo que ahorra.

Cómo se empieza sin parar la obra

Ninguna empresa de construcción puede detenerse para implantar nada. Por eso se empieza por un solo proceso, el que más duela, y se convive con la forma antigua hasta que la nueva demuestra que funciona.

En el diagnóstico salen los tres procesos que más te cuestan y cuánto te cuestan al año. Se elige uno: normalmente los presupuestos, porque es donde el retorno se ve antes. Se monta, se prueba con obras reales tuyas y se compara con lo que hacías. Si no mejora, no se sigue.

A partir de ahí, el segundo proceso se decide con datos y no con intuición. Y lo que se construye queda documentado y con tu equipo formado: si mañana dejas de contar con nosotros, sigue funcionando igual.

Caso real

Anaid Grupo Empresarial

Rehabilitación integral con 15 empleados y subcontratas.

Qué encontramos

No es un caso de cliente: es mi propia empresa. La dirigí cuatro años, llegó a superar el millón de euros de facturación y quebró en 2007. Aprendí en carne propia dónde se escapa el margen de una obra.

Cómo quedó

Esa experiencia es la que aplico hoy: sé qué datos hay que mirar y en qué momento, porque en su día no los tuve.

Todavía no tengo un caso de cliente cerrado en construcción bajo PyMExpert. Cuando lo tenga, se publicará aquí con nombre y cifras.

Dudas del sector

Lo que suelen preguntarnos en construcción y reformas

¿Sirve esto para una empresa de reformas pequeña?
Sí, y suele ser donde más se nota. Con cinco o diez personas no hay administrativo de sobra: presupuestar, seguir la obra y perseguir facturas recae en el gerente, que es justo quien debería estar vendiendo. Por debajo de dos o tres personas, en cambio, casi nunca compensa.
¿Tengo que cambiar mi programa de presupuestos?
No. Trabajamos con lo que ya usas, sea Presto, un Excel de años o un programa de gestión. Migrar cuesta dinero y disgustos, y en la mayoría de casos no aporta nada frente a conectar lo que ya funciona.
¿Y si mi gente no es de ordenadores?
Es lo habitual en obra y se tiene en cuenta desde el principio. Si el encargado manda los partes por WhatsApp, la solución se monta sobre WhatsApp; no se le pide que aprenda una aplicación nueva. Lo que cambia es lo que pasa con ese mensaje después, y eso no lo nota nadie.
¿Los precios que use el sistema son los míos?
Siempre. Se parte de tus partidas, tus rendimientos y tus márgenes, no de una base de datos genérica que no conoce a tus proveedores ni tu forma de trabajar. Si no, el presupuesto saldría rápido y equivocado.
¿Se envían los presupuestos automáticamente al cliente?
Nunca. Un presupuesto es un compromiso económico y lo firmas tú. El sistema lo deja preparado; enviarlo es siempre una decisión tuya.
¿Cuánto se tarda en tenerlo funcionando?
El diagnóstico exprés es gratis, dura media hora, y el plan llega en menos de una semana desde que vemos tus datos. El primer proceso suele estar en marcha en 30 días, probado con obras reales tuyas antes de darlo por bueno.
¿Trabajáis con constructoras fuera de Madrid?
Sí. Las reuniones presenciales las hacemos en Madrid, pero el trabajo se puede llevar en remoto con empresas de toda España.

Antes del diagnóstico

Si todavía no toca reunirse, empieza por esto

Hay una pregunta que hago en todos los diagnósticos y que casi nadie sabe responder a la primera. Déjame tu correo y te la mando, con la forma de calcular la respuesta en tu empresa en diez minutos.

Responsable: Luis Manuel Vázquez Troncoso. Finalidad: responder a tu solicitud. Derechos: acceso, rectificación, supresión y otros en hola@pymexpert.com. Más información en la política de privacidad.

Siguiente paso

Empieza por saber qué te está costando dinero

Antes de la próxima certificación, media hora sin coste: un diagnóstico exprés y un informe con los tres procesos que más te cuestan en obra y en oficina, y cuánto te cuestan al año. Son 4 al mes: los hace el fundador en persona.

Reserva tu diagnóstico exprés