De pedido a factura, solo
Cada pedido completado genera su factura en borrador con el IVA desglosado y los datos correctos. La revisas y la envías tú: una factura tiene efectos legales y nunca se manda sola.
E-commerce y tiendas online
Que cada pedido acabe en su factura correcta sin que nadie teclee nada. Y que los datos de tu tienda y los de tu contabilidad digan lo mismo.
El día a día
Cada pedido obliga a rehacer en el programa de contabilidad lo que la tienda ya sabe.
Falta el NIF o la dirección, y esa venta no se puede facturar como debe.
Lo que muestra la tienda, lo que cobras y lo que sale en la factura no siempre coinciden.
Las renovaciones arrastran errores del primer cobro y nadie se da cuenta hasta el cierre.
Cada marca por su lado y ninguna forma sencilla de ver el conjunto.
Obligatorio en 2027 según la norma vigente, con un aplazamiento a 2028 anunciado y aún sin aprobar. Llegar tarde sale caro.
El giro
WooCommerce o Shopify registra el pedido, la pasarela lo cobra, el programa de facturación no se entera, el transportista tiene su panel y la gestoría pide cada mes un Excel que alguien monta a mano.
Lo nuestro es conectar esos cuatro: cada pedido genera su factura, cuadra con el cobro y el envío, y llega a la gestoría con el IVA ya desglosado, sin tocar nada.
Qué resolvemos
Cada pedido completado genera su factura en borrador con el IVA desglosado y los datos correctos. La revisas y la envías tú: una factura tiene efectos legales y nunca se manda sola.
Si el NIF o la dirección no llegan bien desde la tienda, no hay programa de contabilidad que lo arregle. Se corrige donde nace el dato.
Elegimos y configuramos el software que cumple, y dejamos a tu equipo formado para usarlo.
No te cambiamos la forma de trabajar ni te obligamos a otro programa. Trabajamos con lo que ya usas.
Experiencia en el sector
Casi ningún problema de un e-commerce está en la tienda. Está en las costuras: entre la tienda y la facturación, entre la facturación y la gestoría, entre lo que cobras y lo que declaras.
Mirar las tres piezas a la vez es lo que hace aparecer el problema de verdad.

Cuando algo no cuadra entre la tienda y la contabilidad, lo primero que se hace es mirar el programa de facturación. Y casi nunca es ahí.
Un programa de facturación copia literalmente el desglose que le llega con cada pedido y no lo recalcula. Si el pedido nace con el IVA mal, la factura sale con el IVA mal por muy bien configurado que esté todo. Las opciones tipo «impuesto por defecto» solo actúan sobre facturas creadas a mano dentro del programa, nunca sobre las que llegan desde la tienda.
Por eso la única forma de encontrar el fallo es mirar a la vez las tres piezas: la tienda, la conexión entre las dos y la contabilidad, en lugar de una sola. En un caso real con dos tiendas bajo una misma sociedad, cada una tenía una causa distinta y ninguna estaba en el programa de contabilidad.
Son los mismos en la mayoría de tiendas, y ninguno da error: todo parece funcionar hasta que llega el cierre trimestral.
El objetivo no es que se facture solo: es que se facture bien y que tú sigas teniendo la última palabra.
La norma vigente, el Real Decreto-ley 15/2025, obliga a usar un sistema de facturación que cumpla Verifactu desde el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto. En octubre de 2026 Hacienda anunció que quiere aplazarlo a octubre de 2028, pero a 20 de octubre de 2026 ese cambio está pendiente de aprobarse.
Parece lejos, pero adaptarse no es instalar un programa: es tener los datos limpios antes. Si hoy tu tienda no recoge bien el NIF o el IVA no cuadra, cambiar de software no arregla nada: solo lo hace obligatorio y con fecha.
La parte buena es que ordenarlo ahora sirve para las dos cosas: cumples cuando toque y, de paso, dejas de perder horas cada trimestre cuadrando lo que no cuadra.
Como en todo, hay cosas que compensa dejar en manos de una persona:
Caso real
«Quiero que mis pedidos generen la factura solos.»
Al arreglar que el IVA no llegara a la contabilidad, la tienda se quedó cobrando un 21 % por encima del precio anunciado, y estuvo así un tiempo sin que nadie lo viera. Además se podía comprar sin dejar datos de facturación, y el NIF que sí pedían nunca llegaba a la contabilidad.
El cobro de más quedó en un susto porque las facturas nuevas ya entraban en borrador pendientes de aprobar: ninguna salió al comprador con el importe mal. Hoy cada pedido genera su factura correcta y la persona responsable la lleva sin depender de nosotros.
Dudas del sector
Antes del diagnóstico
Hay una pregunta que hago en todos los diagnósticos y que casi nadie sabe responder a la primera. Déjame tu correo y te la mando, con la forma de calcular la respuesta en tu empresa en diez minutos.
Siguiente paso
Verifactu llega en 2027 según la norma vigente, o en 2028 si se aprueba el aplazamiento que Hacienda anunció en octubre. Sea cuando sea, dejar los datos limpios lleva semanas, no días, y cada trimestre con el IVA mal cuadrado es uno más que corregir a mano. El diagnóstico exprés, gratis y de media hora, te dice por dónde empezar. Son 4 al mes: los hace el fundador en persona.